Muchos ciclistas dejan la bici en el invierno por miedo. Y sí, puede que la lluvia sea incómoda y hasta peligrosa, pero en New Indie te damos los principales consejos para seguir pedaleando y no morir en el intento.

“Porque no soy de algodón de azúcar, también salgo en bici cuando llueve”, decía un miembro de este colectivo por redes sociales. Y, en parte, tiene razón. Por más rico que sea el algodón, no todos somos así de ricos. Pero más importante, no nos deshacemos cuando nos mojamos.
Pero andar en bicicleta mientras llueve o después de la tormenta con piso mojado puede ser complicado. Por esa razón, antes de salir a enfrentar la lluvia en tu chancha querida, te recomendamos seguir estos consejos:

1. No hay tal cosa como mal tiempo para cletear
En Chile sabemos de climas, tenemos al menos tres tipos diferentes y bien marcados. Uno nace preparado para todo tipo de inclemencia y, como tal, también hay que estar preparado para salir arriba de tu bici sin importar si hay sol o lluvia. Entonces, el primer consejo es armarse de ánimo y romper con la flojera.

2. Salir con el equipamiento necesario
La temporada de primavera/verano permite andar con el mínimo de equipamiento: guantes, casco y luces. Sin embargo, en otoño/invierno, la inclemencia climática impide esta facilidad. Estos cambios drásticos obligan a los cleteros a prepararse antes de salir y a buscar distintas fórmulas para aislarse del frío y la lluvia. Por un lado, la bicicleta tiene que estar a punto, con sus frenos y accesorios ad hoc, como por ejemplo un tapabarros o un símil que haga el mismo trabajo. Mientras tanto, el ciclista debe evitar mojarse y el mercado ofrece una variedad de elementos impermeables, desde ponchos largos hasta un cubre mochila (o alforja). También es aconsejable andar con ropa de cambio (sobre todo pantalones) en caso de que el agua traspase nuestras capas de aislamiento.

3. Ojo con tus ruedas que patinas
Precaución especial para quienes utilicen ruedas de pista o de poco agarre con el pavimento, sobre todo al virar, porque pueden resbalarse. En lluvia hay que buscar mayor agarre al piso, por lo que se recomienda andar con menos presión de la habitual o derechamente cambiar el neumático por uno adecuado de 25 C o superior.

4. Cuidado con las pozas y hojas, que abajo hay peligro
Una cosa es mojarse y otra tener un accidente. Hay que tener cuidado con las pozas que se forman en las lluvias. De hecho, es mejor no pasar por una; mismo resguardo con la acumulación de hojas en las orillas del camino, ya que no sabes si estas están tapando algo. Puede que exista un bache o alcantarilla escondida debajo de las hojas o el agua. La gente tiende a quedarse en casa cuando llueve, por lo que de seguro tendrás las calles más asequibles para que evites estos baches.

5. Los automóviles no piensan en ti
Si los vehículos motorizados no respetan a los ciclistas en un día normal, menos lo harán en un día lluvioso. Esto, quizás, por el usual caos que se forma en un día de lluvia o por problemas de visibilidad. Por eso el uso de reflectantes se hace obligatorio, al igual que maniobrar a la defensiva siempre. Ojo en las esquinas, en especial si andas por ciclovías, ya que puede pasar un vehículo y mojarte con una “ola”.

6. Regula tu velocidad
Ya les dijimos que tener más precaución de la usual al salir con este clima es elemental. Regular la velocidad, calcular bien los tiempos y tu ruta, se transforman en algo vital en estas situaciones. Aprende tu camino y avanza con precaución. Ojalá revisar las redes sociales antes de salir para saber si hay noticias de caminos cortados o accidentes, de manera de poder evitar ciertas rutas y ver alternativas.

7. Incrementa tu confianza
Manejar en piso mojado es distinto a manejar en un piso seco. Una vez que logras maniobrar a la perfección tu bicicleta sobre este tipo de piso, habrás ganado la confianza necesaria para enfrentar cualquier tipo de desafío sobre dos ruedas. Pero para ello tienes que vencer el miedo.

8. Post-ride
Después de pasar por tantas peripecias, es recomendable una ducha caliente. Pero tu bicicleta también merece atención: lubricar la cadena, sacar el barro u otros materiales pegados es esencial para mantenerla en buen estado. Al fin y al cabo, ambos lo merecen.

About The Author

Matías
Periodista

Periodista de la Universidad Finis Terrae con mención en Investigación y minor en Historia. Se ha desempeñado en varios medios locales como Diario La Tercera, El Desconcierto y el Centro de Investigación Periodística (CIPER). Actualmente trabaja en el Observatorio del Gasto Fiscal, es presidente de la Fundación En La Lupa y colabora con New Indie.

¡Comenta!