Declaración del Colectivo Muévete a propósito de la falta de compromiso de las auto-ridades chilenas con la movilidad sustentable

Cada 22 de septiembre se celebra el Día Mundial Sin Automóvil en todo el mundo. Esta fecha busca desincentivar el uso del auto particular y de concientizar sobre los graves impactos sociales y medioambientales que genera su uso, en contraposición a los beneficios económicos, de salud y uso del espacio en la ciudad que permiten los modos de transporte activo y el transporte público, así como la combinación de estos modos, gracias a estrategias de intermodalidad. 

En Chile, desde el año 2017, a solicitud de la Red Nacional de Convivencia Vial, esta celebración se alejó de nuestras fiestas patrias hacia el último viernes de septiembre, con el propósito de darle la real importancia que tiene su celebración, dando origen al Día Nacional Sin Auto. 

Dada la reciente conciencia ambiental que se puede percibir en nuestro país, así como la mayor cobertura que han cobrado estas temáticas, debido a la emergencia climática, la realización de la COP25 y los acuerdos que ha suscrito el Estado, en cuanto a descarbonizar la matriz energética, desarrollar la electromovilidad, extender metro y reducir las emisiones contaminantes; este año esperábamos que la conmemoración del Día Nacional Sin Auto, fuese más ambiciosa y mostrara un real compromiso, realizando una acción disruptiva que invite a las personas a movilizarse de una forma sustentable y saludable en esta fecha.

Pero para nuestra sorpresa, las autoridades de transporte, además de no realizar ningún corte significativo de calles para vehículos motorizados, lo único que harán es una pequeña y aislada conferencia de prensa en la comuna de Providencia, perdiendo una vez más la oportunidad de integrar a la sociedad civil y de realizar una actividad que genere un impacto positivo.

Un año más en el que tendremos que seguir como meros observadores de celebraciones en ciudades como Bogotá o París, donde se prohíbe el tránsito de vehículos motorizados en amplios perímetros de calles durante el día y se hace apertura exclusiva para peatones, ciclistas y transporte público; mientras en Chile no parece relevante la saturación de sus ciudades a causa de un creciente parque automotriz y tanto el incremento en el uso de automóviles como los millonarios subsidios en su infraestructura pareciera ser motivo de celebración.

El Día Nacional Sin Automóvil no es un capricho ambientalista, es una oportunidad para educarnos y avanzar hacia una nueva cultura de movilidad urbana, donde tomemos conciencia de los efectos de nuestras decisiones de movilidad, de reflexionar sobre las consecuencias del uso excesivo del automóvil e invitar a redescubrir nuestras calles por medio de la caminata, avanzando en la discusión y reflexión sobre los desafíos que se nos presentan frente a la inminente crisis medioambiental. 

Invitamos a la autoridad de transporte a dar cuenta de los avances en los compromisos adquiridos en temas de movilidad y fijar una mesa de trabajo permanente, con todos los actores necesarios para discutir las acciones a tomar para hacer frente a la problemática del excesivo uso del automóvil y los cambios institucionales que debe tener la gobernanza de transporte y ciudad, a fin de avanzar hacia una movilidad segura, sustentable y eficiente.

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