Cuando era niña, mi mamá tenía dos vajillas. Una para usar cuando vinieran visitas a casa y la otra para el uso cotidiano de la familia. Obviamente, la primera era la más bonita y la mejor en calidad, en una especie de lógica de que el invitado viera lo mejor de nuestro hogar.

Con el paso del tiempo me comencé a preguntar, ¿por qué no es para nosotros mismos lo mejor?

La ciudad de Santiago se prepara para recibir un “evento de nivel mundial”, como es la Fórmula E que, supuestamente, busca posicionar la ciudad a un escalafón internacional, para promocionarla y entrar en el radar de la organización de este tipo de eventos. Además de promover las energías limpias como el combustible del futuro.

Sin embargo, esto ha provocado que actualmente en la ciudad, tengamos rejas en los parques, cortes y desvíos de tránsito que afectan por igual a peatones, ciclistas, automovilistas y transporte público, intervenciones a zonas patrimoniales y vecinos molestos por no poder deambular libremente por sus barrios. Se han sumado en promedio, más de 20 minutos a los traslados de las personas.

Fórmula E 2

Si buscamos una fórmula para poner en valor nuestra ciudad, ¿no debería ser ponerla en valor para los propios ciudadanos primero? Si queremos evidenciar el aporte de la electromovilidad a nuestras ciudades, ¿no sería mejor usar la energía para mejorar la calidad de vida cotidiana de las personas?

En momentos, en que la velocidad de circulación motorizada ha cobrado varias vidas, la reflexión en torno a usar las calles de Santiago, como pista de carreras, se vuelve contradictoria. Los vehículos de la Fórmula E logran más de 200 km/h.

He leído varios llamados a hacer una evaluación posterior al evento, considerando los pro y contra de su realización, pero eso también fue un argumento cuando se corrió el Dakar y hoy tenemos patrimonio arqueológico cultural de las cuatro primeras regiones afectado y un medio ambiente con serios daños. Entonces la evaluación, luego de, sirve para evidenciar el daño, pero aún no nos hace aprender cómo proteger a la ciudad, a las personas y su entorno.

Nunca repliqué la costumbre de mi mamá, porque lo mejor de mi casa es para mí. Me gustaría pensar que lo mejor que tiene esta ciudad, también sea para el encuentro y disfrute de sus propios ciudadanos.

About The Author

Sandra
Comunicadora Audiovisual

Sandra Aguilera, audiovisualista, ciclista urbana que cree en la construcción de mejores espacios públicos como el inicio de una mejor sociedad. Integrante de New Indie y Coordinadora del Colectivo Muévete.

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