Hace unos días se publicó en prensa, la Carta al Director de un usuario descontento con el servicio de las bicicletas naranjas de Bike Santiago, donde las promesas de mejoras aún se hacen esperar.

Recordé mis tiempos de membresía naranja que, aunque breves, fueron bastante acontecidos, razón por la cual no duré más de seis meses. De manera teórica, apoyo al 100% el Sistema de Bicicletas Públicas y, por lo tanto, pensé que sería un aporte a mi rutina cotidiana, pero no lo fue.

Leyendo el descontento del autor de la carta, recordé el minuto en el que renuncié, cuando me cuestioné si yo era muy exigente o quizás lo que me pasó a mí fue un hecho aislado; hoy confirmo que existe mucha disconformidad con el servicio; aún cuando según la Encuesta Bike Santiago Zona Verde cuenten con sobre el 80% de aprobación.

Revisando mi historial, encontré la seguidilla de reclamos públicos que hice entre diciembre de 2015 y junio de 2016, los que en ese entonces sólo se podían hacer vía Twitter, primer punto de exclusión.. Los más frecuentes eran respecto de estaciones caídas sin aviso, gran cantidad de bicicletas averiadas en las estaciones y, especialmente, la falta de bicicletas operativas en diversos puntos de la red, sobre todo en hora punta.

En particular, una noche revisando la App de Bike Santiago, confirmo que hay bicicletas en la estación cercana a donde me encontraba, lo que era una oportunidad perfecta para usar el beneficio horario de mi membresía. Llego a la estación de Lyon con Lota a buscar la bicicleta y me niega acceso, llega otra persona y le ocurre lo mismo. Consulto por Twitter y mientras espero la respuesta decido seguir caminando en busca de la siguiente estación. Llego y hay tres bicicletas, todas malas. Reviso mi celular y sigo sin respuesta.

Ya sin ánimo, dudo entre esperar o seguir a la siguiente estación, pero finalmente decido caminar 35 minutos más, estación que también estaba bloqueada. Luego de unos minutos de ofuscación no me queda más que seguir caminando y hurgar mi cartera en busca de mi Bip! para poder esperar, ya alrededor de la 1:00 de la madrugada, una micro que me lleve a casa. Al otro día, diez horas después de lo ocurrido, recibo un mensaje de Bike Santiago para preguntarme cómo me podían ayudar.

Luego de esa experiencia, los mismos reclamos iniciales se presentaron una y otra vez, hechos que siempre hice públicos (adjunto a esta crónica van las capturas de pantalla como evidencia). Nunca cambió nada y decidí salirme del sistema. Llegué a pensar que mi caso quizás era aislado, pero pocos meses después de la carta al director, apareció una noticia que me impulsó a escribir esta crónica: Bike Santiago alcanza límite de socios y congela inscripción para bicicletas públicas.

 


Bike Santiago nace en octubre de 2013 en Vitacura, con 30 estaciones y 300 bicicletas, bajo el lema de “bicicletas públicas”, que para ser exactos no lo son. Luego de un exitoso y publicitado debut, en 2015 el sistema pasa a contar con 132 estaciones y 1.881 bicicletas. Hoy se encuentra en 14 comunas con 200 estaciones y 2.200 bicicletas, lo que considerando sus tres años de funcionamiento es un gran crecimiento, pero no lo suficiente, sobre todo si lo contrastamos con los 37.977 usuarios inscritos y el aumento de frecuencia en los viajes.

Las bicicletas naranjas hoy, con un promedio de seis viajes diarios, dan la posibilidad de uso a no más de 13.200 socios, lo que corresponde a menos del 35% del universo de usuarios que pagan mensualmente el servicio. Entonces me pregunto, ¿por qué no se congeló la inscripción antes? Mucho se ha dicho sobre que dado el éxito del sistema hay pocas bicicletas en las estaciones, pero la verdad es que no hay suficientes ni siquiera para satisfacer la necesidad mínima de sus inscritos. Esa es la realidad que hay tras el cierre de inscripciones y el motivo por el que están solicitando al Estado un subsidio del 50% para suplir el déficit de bicicletas.

Lo que todo esto devela es que captaron socios a una velocidad que no se compara con lo invertido en mantenimiento, reposición y, aún más importante, en la cantidad de bicicletas necesarias para entregar el servicio que ofrecen. Tal y como dice el usuario que escribió la Carta al Director, coincido con que es momento de tomar en serio este medio de transporte y quizás de incluirlo en una licitación internacional por parte del Ministerio de Transporte, colocándolo como eje de una política pública de movilidad con la importancia que se merece.

About The Author

Sole
Arquitecto

Arquitecta | Master in #Sustainability @UmeaUniversitet | Docente @ArquitecturaUDD | Secretaria @CAJ_CoArq | Tengo Fonasa, soy peatona y ciclista.

7 Responses

  1. aperturaproyecto

    Muy clara la experiencia, y somos muchos frente a la misma situación.
    En mi caso, con BikeSantiago he tenido una experiencia bien particular: no sólo como usuario han surgido problemas (los mismos que relatas, más problemas de cobro en la tarjeta), sino también como ciudadano. Solicité información pública hace un tiempo, y además de no recibir una respuesta satisfactoria, las instituciones públicas a las que consulté la entregaron mis datos de contacto a BikeSantiago, quienes me llamaron para pedirme explicaciones sobre el por qué de mi solicitud de información.
    Cuento esto porque explica un poco el por qué del mal funcionamiento: Cuando los gerentes se preocupan más de saber por qué alguien pidió X información de un sistema público (al menos en el papel dice serlo), y no tanto en cómo funciona operativamente el negocio (que en el papel y en la práctica lo son), suceden casos como el de BikeSantiago.
    Finalmente, entre dejación y esperanza, no he cancelado mi suscripción, pero el servicio cada día se vuelve menos relevante al momento de pensar en cómo moverme en Santiago.

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    • Sole Larrain

      Lamentablemente esta situación ha sido cada vez más frecuente, y esperamos poder con instancias como esta generar información para poder solicitar mejoras al sistema. Como tu muy bien cuentas, esta empresa que se bautiza como publica se he preocupado de otros factores más que de sus usuarios/clientes. Esperamos la cosa vaya mejorando, y te Felicito por tu esperanza! (yo de vez en vez pienso volver, pero después leo el articulo y se me quita jajaj)

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    • Sole Larrain

      Muchas gracias! es importante compartir nuestras experiencias en especial sobre iniciativas nuevas como el sistema de BikeSantiago para poder así evaluar su desempeño y poder impulsar mejoras para todos!

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  2. Hilda

    hola a todos les comento mi experiencia:

    Soy nueva usuaria de los servicios de bikesantiago. En primera instancia, me veo afectada por un supuesto viaje abierto desde el día 16/03/17, del cuál desconocía. No fue sino hasta el 18/03/17 que intente usar el servicio y la tarjeta no me funcionó que pude saber que tenía el viaje abierto desde el 16/03/17. Cuando contrate el servicio me explicaron que al anclar debía esperar que la bicicleta sonará 3 veces y ya estaría anclada. Por seguridad yo tiró de ella para verificar el anclaje. No las uso más de 1 hr y siempre suelo usarlas a la misma hora. En ningún momento el ejecutivo con el que contrate el servicio me dijo que en la página de bikesantiago puedo ver mis viajes Y ahora un Ejecutivo para librar a la empresa me indica que debí leer mi contrato xq en el mismo se encuentra la información. Otro punto: como si la bici está en pleno centro y tiene GPS no saben dónde esta? El 17/03/17 fue día de trabajo y las estaciones se quedan vacías desde temprano! A que se debe la demora de revisar un gps! Xq hasta el día de hoy 19 no me dan respuesta de nada! Muy inconforme con el servicio. El equipo de terreno es muy lento. Ah y como si fuera poco les comentó que el 16/03/17 tuve que tomar esa bici xq estaba haciendo cola en Costanera desde las 19HRS y cuando llegó el camión no alcanzamos mi compañera y yo a agarrar, tuvimos que esperar hasta las 20HRS y algo a que llegará el segundo camión y nos fuimos rápido y mi sorpresa es que la bici tenía dificultades con los cambios. Que porque no me devolví a cambiarla? Fácil, tenía más de una HORA esperando y me quería ir!! Pero, la verdad me resulta bastante molesto todo este tema de un viaje abierto y el ponerme a pensar en donde estacione, que hice y que ruta tomé con la bici cuando ustedes tienen GPS pero, se los puedo indicar con gusto porque tuve que recordar todo lo que hice ! A la fecha y hora aun mi viaje sigue abierto y la gente de BIKE solo me indica que la bicicleta esta desaparecida.

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    • Daniela
      Guau

      Hola Hilda, gracias por tu comentario, haremos llegar todos los comentarios a Bike Santiago desde nuestras redes, a ver si así podemos apoyarlos a canalizar sus reclamos. Lamentamos tu experiencia.

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  3. Julio Cesar Ferrer Piñeiro

    Soy usuario de Bike Santiago desde Diciembre de 2015 y sigo inscrito hasta el día de hoy; me inscribí ya que lo vi como una buena alternativa al congestionado Metro o al infrecuente Transantiago. Sin embargo desde el primer día han sido mas los disgustos que los beneficios obtenidos; estaciones sin bicicletas (he supervisado las estaciones cercanas y han pasado hasta 4 horas sin bicicletas), cero mantención a las bicicletas (fallo en luces, frenos, cambios, asientos, entre otros), estaciones con docks bloqueados (en la estación Plaza Egaña hubo una bicicleta bloqueada durante 3 meses), error en los cobros, me inscribí como usuario Black y siempre me han cobrado como Naranja, lo que me creo un desajuste en el presupuesto, ya que usaba la bicicleta para los 60 minutos que me permite la membresia black y no los 30 de la Naranja; y el que creo que es el peor error de todos es buscar en la app la estación mas cercana y esta te indica disponibilidad de bicicletas y al llegar estas no tienen aire en las llantas o el dock esta bloqueado.
    En pocas palabras lo que debería ser una solución a los problemas de movilidad para la ciudad se convierte en un problema mas.
    He tenido la posibilidad de usar los sistemas de bicicletas publicas en diferentes ciudades, New York, Barcelona, Milan y Berlin, y en ninguno he tenido ningún problema, las estaciones tienen bicicletas en un 90%, las bicicletas funcionan al 100% y una red lo suficientemente amplia y compacta que hace que el uso sea eficiente y totalmente racional. Luego de el uso de estos servicios se que es posible tener un funcionamiento y gestión de un servicio como Bike Santiago; y lo mas importante para hacerlo funcionar correctamente es la data que el mismo sistema genera diariamente, es tan sencillo como cruzar los datos de direcciones, con estaciones y horas de uso, para crear un plan de reposición de bicicletas acorde al uso diario del sistema y poder ajustarlo prácticamente a diario. Si en otras partes pueden hacerlo, ¿por que Bike Santiago no podría?.

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