La bicicleta es el único modo que te hace más feliz y a final del día eso es lo importante

¿Qué te motivó a optar por un modo de transporte no motorizado en tus viajes cotidianos?
Me regalaron mi primera bici cuando tenía como cinco años. Cuando eres pequeño y tienes poca plata no tienes muchas alternativas para transportarte, ¿caminar o bici? Esas eran mis alternativas para moverme. Estudié la Enseñanza Media en el centro de Santiago y me quedaba muy lejos de la casa para ir en bici, pero cuando entré a la universidad comencé a usarla para ir a clases, me alternaba entre la bicicleta o los patines por la calle.

Cuando terminé la universidad me fui del país y como emigrante el modo más natural, económico y ágil para conocer la ciudad es la bici, en las más de 40 ciudades por las que pasé en 19 países, me movía en bicicleta. Mis bicis siempre son estilo clásico de paseo, ahí uno va más arriba que el resto de las cabezas, lo que permite disfrutar del paseo, ver y apreciar mejor la ciudad.

La primera vez que llegué a China, lo primero que hice fue ir al supermercado a comprar un chip para tener número celular y una bicicleta, ésta me costó $7.000 pesos chilenos y ¡el chip me salió más caro! Volví 10 años después a Chile y me traje algunas de las bicis que más me gustaron.

¿Hace cuánto tiempo te mueves en un modo no motorizado y cuáles son tus recorridos habituales?
De pequeño que la uso para pasear y moverme por el barrio, pero como medio de transporte diario, desde hace 17 años. Hoy mis viajes habituales son al trabajo, la universidad, trámites y compras. Mis trayectos diarios son entre La Florida, Santiago, Providencia o Macul.

Casi siempre ando por la calle, a excepción de cuando la calle es muy peligrosa como, por ejemplo, Américo Vespucio, ahí trato de irme por alguna paralela o en último caso por la vereda, pero con mucho cuidado y manteniendo respeto hacia los peatones.

¿Qué accesorios sueles llevar contigo cada vez que te movilizas en tu medio no motorizado? Y ¿cuál es tu estrategia para desplazarte a través de la ciudad?
Viví varios años en países cafetaleros, ahí me hice adicto al buen café, así que todas mis bicicletas tienen un termo porta café. También cargo agua, un kit de herramientas, un par de luces potentes, un parlante bluetooth para escuchar Spotify, y Redbird.bike para monitorear el viaje y notificar automáticamente a mi familia en caso de un accidente.

Al momento de moverme, utilizo rutas que sean seguras, para eso creamos la App Redbird.bike que me sugiere la ruta más segura para ir en bici, pero también busco aquellas más agradables para andar. Cada viaje no está centrado en el destino, sino en el medio, en ese paseo entre dos lugares. Disfrutar cada viaje es un fin.

En ese contexto, si uno compara la bicicleta con otros medios de transporte como autos, taxis, metro y buses, todos con altos niveles de estrés, violencia, hacinamiento y una valoración bastante negativa por parte de los usuarios, te das cuenta que la bicicleta no sólo es la más rápida en tramos inferiores a 10 km, sino el modo más barato, el menos contaminante, el mejor para la salud, el con menor perjuicio a la comunidad, el más sustentable. Y, además, a diferencia de todos los otros modos, la bicicleta es el único modo que te hace más feliz y a final del día eso es lo importante.

ciudadanXs en bicicleta

¿Qué cambios propones para una mejor convivencia entre los distintos modos de transporte en la ciudad (motorizados y no motorizados)? ¿Cómo y a quiénes se podría incentivar, para promover el uso de modos de transporte no motorizados en la ciudad?
Voy a partir desmitificando: los autos no son malos per sé, el problema es cuando se usan indiscriminadamente, especialmente en ciudades o zonas densas para ir al trabajo todos los días. Ahí son altamente perjudiciales para la ciudad. Lamentablemente, esto es lo que más promueven nuestras autoridades al crear autopistas dentro de las ciudades.

A diferencia de Europa o Asia, en Chile tener un auto es símbolo de estatus económico. Vivimos en una sociedad de consumo y apariencias, entonces pedirle a alguien que utilice la bicicleta y deje el auto que tanto le ha costado pagar para demostrar sus apariencias, bajo ese paradigma dominante, es un sin sentido. Por eso tenemos que generar un cambio educativo cultural, partiendo por los pequeños, ya que para un niño que ha ido a la escuela en bicicleta, le será el modo más normal para ir al trabajo. Para los que no están disponibles a bajarse del auto, uno pensaría que debemos dejarlos a su suerte y que se consuman la vida atascados en el taco que generan ellos mismos. El problema, es que ellos no sólo se generan problemas a sí mismos, sino perjuicios sobre el desplazamiento del transporte público, las ambulancias, bomberos y toda la comunidad.

Es importante poder separar la infraestructura del transporte público de la de autos particulares, para que las personas que no generan taco y utilizan el transporte público, no se vean afectados por la congestión. Mucho se habla sobre el mal servicio y la falta de capacidad de los buses de Transantiago, pero para explicarlo de forma simple, los sistemas de transporte público son circulares y su capacidad se ve fuertemente afectada por la velocidad. La congestión generada principalmente por los autos, afecta y reduce la velocidad de los buses, disminuyendo su capacidad y aumentando los tiempos de desplazamiento de sus pasajeros.

Por ejemplo, si hoy tenemos un servicio de transporte público a 15 km/h y haciendo infraestructura exclusiva aumento su velocidad a 30 km/h, habremos duplicado la velocidad y duplicado la capacidad de transporte.

Sobre la convivencia vial, si bien suscribí junto a otros académicos y organizaciones la Ley de Convivencia Vial, porque es un avance en el sentido correcto, creo que tenemos un problema más grave, que es el irrespeto de la ley vigente por parte de las autoridades del Estado. No nos sirve de mucho hacer mejores leyes, si el Estado no las cumple.

Por ejemplo, la Ley de Urbanismo y Construcciones establece que la calzada es el espacio para vehículos motorizados y no motorizados; mientras que Ley de Tránsito establece que la bicicleta es un vehículo, que debe circular por calzada o por la ciclovía cuando esta exista; no obstante, las autoridades construyen ciclovías por acera, la cual es un espacio exclusivo para peatones, constituyendo una violación a la Ley General de Urbanismo y Construcciones y a su reglamento, que es la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones.

Desde 2016, se estableció que las ciclovías deben ser emplazadas exclusivamente en calzada, pero se siguen aprobando proyectos con ciclovías en aceras. Si aplicáramos la ley, estas infraestructuras deberían ser demolidas. Y esto es paradigmático, porque en Chile la principal demanda del movimiento ciclista al Estado, es que cumpla sus propias leyes. El mundo al revés.

Ariel López López
Ingeniero en Transporte y Tránsito
35 años
Santiago, Chile

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